Relaciones Laborales

Se conoce como relación laboral al vínculo que se establece entre dos o más personas en el ámbito laboral o del trabajo. La relación laboral es aquella que se genera entre quien ofrece su fuerza de trabajo (ya sea física o mental) y quien ofrece un empleo.

En nuestra conformación social, las relaciones laborales se encuentran reguladas por la Ley Federal del Trabajo, que estipula los derechos y obligaciones tanto de los trabajadores como de las empresas que les ofrecen empleo. Es de orden común que para formalizar la relación laboral, se consignen las voluntades de ambas partes en un contrato de trabajo, en el que se señalarán las condiciones bajo las que se acuerda el tipo de empleo que el trabajador desempeñará y la remuneración a la que se hará acreedor, así como un resumen de los términos mínimos establecidos por la Ley. Entre otras cosas por ejemplo, el empleador debe asegurarse de enunciar claramente las responsabilidades que el trabajador adquiere al firmar el contrato y no solo las prestaciones a las que este tenga derecho.

Muchos trabajadores se conforman y no exigen que se cumplan sus derechos, argumentando la falta de oportunidades laborales en el mercado, por el temor a represalias de los patrones o para evitar perder su empleo. Para conseguir un cambio es necesario modificar el pensamiento y el comportamiento de las personas que aceptan un salario inferior al que merecen, pero que también realizan sus labores de forma ineficiente o hasta dolosa.

Sin embargo, las buenas relaciones laborales y el diálogo social eficaz no sólo son medios para promover mejores salarios y condiciones de trabajo, sino también para fomentar la paz y la justicia social; fomentan la cooperación y el desempeño económico, ayudando con ello a crear un entorno propicio para la consecución de los objetivos y metas de la Empresa.

Para mantener una buena Relación Laboral, lo más importante (y económico) es la prevención. Asegurarse de que el trabajador es el adecuado para el puesto, brindar capacitación y desarrollo, fomentar habilidades de liderazgo, gerenciamiento en los trabajadores que ostentan puestos de mando y ofrecer al trabajador una remuneración justa y equitativa. Cuando una Empresa cumple con esto y lo documenta de forma eficiente, no se enfrentará a los problemas de una demanda laboral, entre otras cosas porque el trabajador generará lealtad con su empleador, pero también porque se cuenta con los elementos legales para despedir a un empleado cuando este no cumpla con sus responsabilidades.

Algunas grandes Empresas enfrentan un problema importante cuando no se ha tenido el debido cuidado de mantener sanas las relaciones con sus trabajadores y se encuentran con un sinfín de Demandas Laborales. La recomendación para solventarlas es negociar. Mientras más tiempo pase, la contingencia será mayor y por lo tanto más costosa. Actualmente nos enfrentamos a la interpretación de dos leyes laborales distintas, por las reformas aprobadas hace unos años. Dejar que el tiempo pase, que la demanda siga su curso y que el juez en materia laboral determine una resolución, nunca es a favor de la Empresa.

La empresa que ya esté en este supuesto debe actuar en dos vías: La primera es ACCION. Tomar medidas inmediatas para los empleados vigentes, para romper el círculo y evitar que crezca el número de demandas. La segunda es SOLUCIÓN. Las demandas vigentes deben ser cerradas a la brevedad posible, va a costar, sí. Pero representará un gasto mucho mayor, si no se le pone freno.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que las relaciones laborales pueden ser individuales o colectivas. Las relaciones individuales son las que un trabajador establece con su empleador de forma directa e independiente. En cambio, las relaciones colectivas son las que establece un sindicato en representación de los trabajadores con una empresa u organización patronal.

Existen diversas aristas o puntos de conflicto, como sucede en cualquier tipo de relación interpersonal, estos puntos, si no son conciliados, normalmente perjudican el sano funcionamiento y la productividad de las empresas. Sin lugar a dudas, la retribución representa una disyuntiva importante y se convierte en uno de los temas más delicados a tratar entre un empleador y sus trabajadores. Es importante considerar que la remuneración debe ser una justa compensación por el trabajo realizado y esto es algo que en pocas ocasiones ocurre.

Es imprescindible que el director general de la empresa esté enterado del porcentaje de rotación del personal para tomar acciones preventivas y correctivas de inmediato. ¿Cuál es tu porcentaje?

Si requieres asesoría en este tema, solicita la asistencia de un consultor especializado.